viernes, 15 de febrero de 2013

UNA EMPRESA DE TODOS - UN PROYECTO COMUN

Como adelantaba en mi post anterior, en la actualidad muchas de las empresas exitosas han dado un giro al viejo esquema de sus políticas de dirección.  La implicación del empleado no solo debe ser un concepto por mandato unidireccional y reconocimiento, sino que se ve reflejada en la verdadera toma de decisiones de cada uno de los integrantes de la organización en las estrategias, objetivos, decisiones, y por supuesto de las ganancias.


En mi opinión, este giro fue clave para replantearse distintos cambios dentro de los “discursos formativos” popularmente conocidos sobre motivación y desempeño que estamos acostumbrados a escuchar y leer en distintos foros que presenciamos y compartimos.

Una actitud valiente y clave del sector empresarial, que ve con proyección y sentido de futuro la relación con sus equipos y el verdadero valor de la suma de competencias, funciones, talento, sacrificio dentro de un esquema de reparto compartido de las ganancias. El valor de “Mi empresa” y no de “La empresa”.

La teoría parece interesante, pero ¿cómo se construye este nuevo modelo de trabajo?
Un modelo que deriva en un Proyecto de Empresa. Y este Proyecto de Empresa es un acto de management que consiste en primer lugar en la definición y la puesta en marcha de una estrategia de comunicación destinada a ser compartida con el conjunto de empleados, concentrándose sobre un objetivo común para contribuir de esta manera al desarrollo de la empresa y a una mejor satisfacción de los empleados y de los clientes.

OBJETIVOS DEL PROYECTO DE EMPRESA
     1)  Definir un Objetivo/Misión movilizador (es un acto de la Dirección)
         Compuesto de varios sub-objetivos que están interrelacionados.
         Es formulado de manera global, justamente para que pueda ser afinado y  precisado posteriormente.
2) Asegurar la cohesión del conjunto de los colaboradores entorno del objeto común.
3) Motivar a todo el mundo para alcanzar el objetivo
          La cultura de la empresa
          Los valores comunes de los empleados.

Debemos encontrar líderes movilizadores dentro de nuestro equipo que nos permitan generar ese marco de confianza y de trabajo, líderes que han de buscar nuevas oportunidades, inspirar y compartir la visión, motivar y apoyar a otros para que éstos actúen, servir de  modelo a seguir y mantener alta la confianza de sus empleados durante el proceso y en las siguientes etapas.

¿Y que es esa visión motivadora?
Transmitir una visión motivadora, crear unos objetivos que permitan alcanzarla y vivir según unos valores que merezcan la pena tener. Es decir, no limitarse a transmitir instrucciones y métodos de trabajo sin explicar los por qué y los para qué.
Y estos líderes deben distinguir, para ser capaces de cambiar hábitos, entre la Gestión y el Liderazgo:


Una vez trabajado este cambio de paradigma podemos construir de manera conjunta nuestra VISIÓN  sin necesidad de recurrir a expertos externos sino con el saber hacer de nuestra propia gente, la capacidad y el deseo de la co-construcción.


Importa que la visión esté formulada en diferentes niveles lógicos:
  •  VOCACIÓN
  •  AMBICIÓN
  •  VALORES
  •  PRINCIPIOS DE DIRECCIÓN
  •  PRIORIDADES ESTRATÉGICAS
  •  PLANES DE ACCIÓN

Y ¿cuáles serán las características de ese Proyecto de Empresa común?

         Debe ser un instrumento de una ambición motivante para  todos los empleados.
         Integrar las dimensiones económicas, humanas y el entorno.
         Entender que hay tiempo para hacerlo (se da tiempo).
         Hacer referencia a un proyecto fundador.
         Se debe poder incidir de manera correcta en las  decisiones, en los actos, gestos y comportamientos  de los empleados.
         El éxito no puede ser jamás la obra de una sola persona.
         Para lograrlo es necesario la alianza (activa o pasiva) de las personas que están implicadas en este Proyecto, es decir todos o la mayoría.
         Si las personas concernidas perciben una ganancia, se sumaran al proyecto.
         Si perciben un perjuicio (real o imaginario) se  opondrán de forma activa y de manera   proporcional a sus miedos.

Se debe asumir un cierto número de condiciones fundamentales, es decir:
         Asegurar la existencia y el conocimiento por todos de un objetivo común.
         Asegurar el compromiso de todos hacia ese objetivo
         Asegurar el consenso y la cohesión alrededor de unos valores comunes
         Asegurar las motivaciones de cada uno y el dinamismo del conjunto

El individuo tiene todo en potencia. No hay más que situaciones estresantes y managers estresados pero no empleados limitados. El individuo no tiene límites en sus capacidades
Hay que proponer a los trabajadores una visión / misión…unos objetivos...un proyecto común y el resultado seguramente será sorprendente.

En el próximo post desarrollaremos un ejemplo práctico de cómo llevar a cabo un Proyecto de Empresa.