viernes, 12 de julio de 2013

LA GENERACIÓN "E" (EXPERIENCIA)

En la empresa donde trabajo actualmente se ha producido estos días un acontecimiento que me ha hecho reflexionar: un grupo de trabajadores y trabajadoras han cumplido sus 25 años dentro de la Compañía.
Hoy esto podría sonar a utópico si lo compartimos en una mesa de café con colegas de profesión dadas las circunstancias actuales del mercado laboral y de la situación financiera.

Y me he detenido en el valor que pueden y deberían aportarnos a todos los que llevamos algunos años en las empresas. Son ellos/as los verdaderos protagonistas de miles y miles de cambios de estrategias, mensajes, conceptos, modelos, etc, etc (seguramente cada una de estas acciones se creían la solución a las necesidades en su día). Y por otro lado, son los que han visto como esos modelos, estrategias se reciclaron, cambiaron de nombres, cambiaron de líderes y han vuelto a la acción.

Este gran "desarrollo profesional", no muchas veces valorado, no muchas veces “explotado” (en el mejor sentido de la palabra) es un valor que deberíamos ser capaces de capitalizar y que sea un reflejo en toda la compañía de orgullo de pertenencia.

Esto, trasladado a nuestra vida cotidiana y familiar, nos hace muchas veces reaccionar con la misma indiferencia hacia nuestros mayores, subestimándolos, creyéndonos que ellos no están a la última moda en distintas aéreas (que probablemente sea así pero que en el fondo no importa), que no tienen la formación que nosotros tenemos, etc, etc…sin darnos cuenta que como siempre "la experiencia es un grado".



Entonces tendremos dos grandes misiones:
  1. Ser capaces de animar a este colectivo en su día a día para que su ilusión, proactividad y perspectivas no decaigan a pesar de “haberlo vivido todo y visto todo”, y poder a la vez  aprender de ellos y provocar que para el resto de la compañía sean modelos a seguir.
  2. Transmitir ese orgullo de pertenencia, esa visión de futuro a los demás trabajadores de la compañía. Y cuando les hablemos de su desarrollo profesional a esta nueva generación de empleados nuestro mensaje tendrá una fuerza increíble,  sabiendo que mejorará la satisfacción de esas personas, su autoestima, minimizará el estrés y fortalecerá su salud física y psicológica, y como siempre el cliente final agradecido. 
Y ese mismo desarrollo profesional individual beneficiará a la organización porque los empleados se adaptarán más rápidamente y mejor a las necesidades de cambio e innovación que hoy necesitemos.
Bienvenida la Generación "E"!!! Bienvenidas las canas!! ... bienvenida la experiencia!!! ... y bienvenidos el saber escuchar, la humildad y la capacidad de trabajar en un gran equipo donde TODOS podemos aportar un valor añadido a nuestro día a día.-