viernes, 6 de septiembre de 2013

RSC = REDES SOCIALES PARTICIPATIVAS…REDES DE INTELIGENCIA COLABORATIVA

El mensaje, inteligencia colectiva e inteligencia colaborativa, es un concepto actual, asociado al entorno de internet, el networking y las redes sociales, pero que determinarán la forma de relacionarnos en el entorno empresarial y la forma de entender las organizaciones.

En los años 90 la inteligencia emocional marcó un hito que afectó a personas y a organizaciones: el ser humano, además de ser racional, es, sobre todo, emocional. Hoy el ser inteligente emocional aprovecha su potencial colectivo y colaborativo para que la inteligencia y, con ella, las oportunidades, crezcan. Estos conceptos serán decisivos en la configuración de lo que se ha denominado “la empresa que viene”: la empresa de hoy. El mundo laboral está dando grandes cambios desde las características de las organizaciones, la forma de relacionarnos tanto dentro de las empresas, como con nuestro entorno.

Hoy, más que relacionarnos debemos hablar de estar interconectados, las redes sociales son un buen ejemplo de ello. La interconexión está marcando nuestra era, la simplicidad y conexión total con el cliente se están convirtiendo en elementos clave en el éxito de las empresas. Asimismo, estamos viendo cómo se está reinventando el concepto de productividad, como se trasvolaran conceptos que parecían inamovibles en la empresa. La cuenta de resultados es importante, pero también adquiere un peso notable su impacto en el bien común.

El momento actual exige aprender a colaborar, esto va a representar un reto fundamental para las empresas, y aquí es donde tenemos que innovar. No es otra cosa que llevar a cabo prácticas tradicionales que, pasadas por el filtro de la innovación y la imaginación, se convierten en soluciones ideales a necesidades contemporáneas.

Pero ¿somos capaces de asumir que para trasladar la inteligencia colectiva a inteligencia colaborativa nuestro rol de manager es clave y determinante?


Tenemos en nuestras manos los primeros pasos y algunas pocas de momento experiencias de empresas que están liderando el cambio a partir de creer en su gente, en su sistema participativo, y que esto ayudado por una plataforma como es una Red Social Corporativa (RSC) participativa puede llevar a alcanzar un éxito hasta ahora impensado.

Será fundamental también ser conscientes que debemos cambiar nuestro hábito de trabajo en el día a día. Pero no por sumarnos a una moda “on line”, que si no estamos convencidos nos llevará a la absoluta desmotivación y al fracaso, sino por ser capaces de replantearnos absolutamente todo lo que hasta ahora veníamos haciendo. Simplificando los procesos y mejorando nuestra forma de comunicarnos, y ser capaces de asumir este cambio cultural de una manera abierta, sin trabas, con mente innovadora, convenciendo y sumando de manera activa a nuestro Comité de Dirección (que siempre nos abrirá las puertas hacia un éxito a medio y largo plazo).

Pero siempre recordando que el medio no es el cambio sino que el cambio está en nosotros mismos. La plataforma puede ser lo más avanzada del mundo, pero si el avance no está acompañado por un esquema diferente de trabajo, la saturación en la comunicación, la información y los procesos nos llevará nuevamente al punto de partida.

El trabajo de formación y acompañamiento hacia un nuevo modelo es vital para poder sentar las verdaderas bases del trabajo colaborativo a través de la “inteligencia colectiva”.

Además, una vez asumido este desafío, ser capaces de pensar en global… en una movilidad al 100% de los puestos de trabajo: hacer accesible la información a todos los trabajadores en cualquier sitio y momento. No hablamos de un trabajo 24hrs, y de cambiar los valores de la empresa sino de dar todos los medios y toda la información de manera abierta, que será la única forma de conseguir un orgullo de pertenencia, una participación activa en el día a día en la co-construcción de los objetivos, y una fidelidad cliente interno que repercutirá de manera directa en nuestro cliente externo.