Ya disponible la versión papel de "La Era de las Personas"

Ya está disponible la Versión Papel de "La Era de las Personas"

Gracias a tod@s l@s amig@s que ya están adquiriendo su ejemplar!!!

Aquí puedes conseguirlo: 

Además de la versión en papel, también puedes leer en Versión Kindle este libro y si eres miembro de Kindle Unlimited podrás beneficiarte de manera directa.

Desde cualquier parte del mundo puedes solicitar tu ejemplar.

Espero tus comentarios y sigamos caminando juntos La Era de la Personas.


DIEGO LARREA BUCCHI 
Twitter: @larreadiego 


Ya está disponible la Versión Digital de "La Era de las Personas"

Ya está disponible la Versión Digital de "La Era de las Personas"

Puedes desde ahora leer en Versión Kindle este libro y si eres miembro de Kindle Unlimited podrás beneficiarte de manera directa.

Haz click aquí y comienza a disfrutar de manera digital este Libro.


En breve podrás comprar la versión en papel por la misma plataforma.

Gracias por dejar tus comentarios y seguir caminando juntos en esta verdadera transformación de la manos de las
personas.


DIEGO LARREA BUCCHI 
Twitter: @larreadiego 



Llega el Libro de RR&CC ..LA ERA DE LAS PERSONAS (El verdadero arte de la Transformación Humana, Cultural y Digital)

Si eras lector del Blog Recursos Humanos & Cultura Colaborativa, de Diego Larrea Bucchi, ..el Blog de los Viernes....tenemos la enorme satisfacción de comunicarte que en breve podrás contar con su libro "LA ERA DE LAS PERSONAS (El verdadero arte de la Transformación Humana, Cultural y Digital)"

La oportunidad de cambio más importante de la humanidad de los últimos siglos ya convive entre nosotros. ¿Seremos capaces de aprovecharla antes que el Posthumanismo clone nuestra verdadera esencia?


Muchas gracias a tod@s por el apoyo recibido durante todos estos años y por compartir cada viernes nuestro rincón de las Personas. 



DIEGO LARREA BUCCHI 
Twitter: @larreadiego 

El talento del perdedor (Las ganas que ganan) - Vídeo 25 - Canal Youtube RH&CC

La fortaleza en la debilidad se descubre cuando sacamos a relucir nuestro compromiso, primero con nosotros mismos, luego con nuestros objetivos y por consecuencia con el Otro. El compromiso debe estar impregnado de actitud, ganas y esfuerzo. Tres características que nacen y renacen desde nuestro interior y que solo nosotros mismos seremos capaces de desbloquear y convertir la desafiante “cuesta arriba” en una permanente oportunidad.

"Nadie aprende a caminar sin caídas, golpes y múltiples intentos. El fracaso del perdedor es la "Estación del Conocimiento y Experiencia" más importante en la que un ser humano puede bajarse y subir con el preciado ticket de la oportunidad".

Te invito a ver mi nuevo vídeo de Recursos Humanos & Cultura Colaborativa: EL TALENTO DEL PERDEDOR (LAS GANAS QUE GANAN): https://youtu.be/-FEp1zrErOE


Muchas gracias a tod@s por ver y compartir este vídeo y poder reflexionar juntos.
Muy buen fin de semana y hasta la próxima publicación.

DIEGO LARREA BUCCHI 
Twitter: @larreadiego 

El gen de la alegría

Vivimos en un mundo desparejo, imperfecto, presuroso, lleno de contradicciones, de sinsentidos, fragmentado, disociado, confuso y hasta ciclotímico, que sin proponérselo nos obliga a estar en alerta máxima, a mirar a nuestro alrededor y querer instintivamente proteger lo que más queremos. Nos cuestionamos, dudamos, a veces tenemos miedo pero a pesar de todo ello nos entregamos a la vida, a nuestras creencias, deseos, proyectos, familia y trabajo. Porque hay algo que nos da la fuerza necesaria para sobrellevar todo ello con decisión y es el gen de la alegría o como lo llaman algunos científicos el gen 5-HTTLPR.

Cuando leemos los datos macroeconómicos y sociales de toda la población mundial, haciendo como un especie de zoom abierto con Google Earth y mirando con cierta perspectiva, vemos sorprendidos un escenario realmente devastador. Los índices de desigualdad son brutalmente altos, pero lo paradójico de todo es que nosotros pensamos que estamos en el porcentaje positivo de las estadísticas y por desgracia no es así. Y no se trata de ideas políticas sino de sentido común, de inteligencia situacional, de mirar con perspectiva nuestra vida, lo que soñamos y anhelamos para nosotros, para nuestros hijos, negocio, clientes o nuestro futuro en general y el de los que nos rodean.

No hay nada más pragmático en estos casos que asomarse a estudios como Gini Coefficient u otros índices de medición y automáticamente veremos una luz roja de alerta ante nuestros ojos. Los datos son datos. Pero detrás de cada uno de ellos hay personas y también estamos tú y yo y el esquema de sociedad que entre todos diseñamos. Y por supuesto, la vida continúa y nos debemos a las obligaciones diarias pero, ¿en qué punto vamos a reflexionar y tomar las medidas correspondientes para que esta sangría deje de producirse y comencemos a trabajar desde el lugar que nos corresponda por un cambio real? Cambio de hábitos, de comportamientos, de intereses comunes, de colaboración, de escucha, de aprendizaje, de compromiso, etc.

Y esto no es una película de Steven Spielberg. Los datos son datos decíamos y las Naciones Unidas nos advierten que detrás de una proyección del crecimiento demográfico, con el continente africano como el que más crece en natalidad, la disminución de la población en Europa (bajas tasas de fecundidad y aumento de la longevidad) y las brechas sociales cada vez más pronunciadas en América Latina, nos encontraremos con una sociedad mundial altamente en riesgo. Y el problema no es detectar el cómo llegamos hasta aquí, porque habrá innumerable razones y sería interminable sino el cómo empezamos a gestionar una sociedad a nuestra medida dejándonos generación tras generación un buen legado de regalo y no un mal legado regalado.  

El ser humano es magnífico, con unas oportunidades que ya muchos seres vivos del planeta quisieran tener. Debemos comenzar por lo más sencillo: en casa, en nuestro día a día, en nuestro trabajo, en la calle, en el supermercado, con los vecinos, con nuestros clientes, proveedores y nuestros equipos. Comencemos a dibujar esa “casa ideal”, aún estamos a tiempo. No vendamos “humo”. Ya todos sabemos que si el objetivo, el esfuerzo y los resultados son compartidos la construcción de los pilares serán sólidos y permanentes.


Tenemos el gen de la alegría que también nos impulsa para cambiar, para levantarnos, para tomar las mejores decisiones y para aprender de los errores. Ese gen que nos contagia, que posibilita que las neuronas hablen entre sí y que regula y transmite mensajes emocionales nos activa y facilita el cambio. Si como decía Friedrich Koenig “tendemos a olvidar que la felicidad no viene como resultado de obtener algo que no tenemos sino más bien de reconocer y apreciar lo que tenemos”, podemos lograrlo. 

Trabajemos juntos la innovación más relevante del siglo XXI y hagamos entre todos, de este imperfecto mundo, nuestra mejor herencia libre de impuestos sobre sucesiones y donaciones, obsequiando a nuestros descendientes una sociedad generosa, sensiblemente humana, empática, creativa y solidaria.


DIEGO LARREA BUCCHI